O vastos ceus, iguais e abertos
Pessoa
Cette obscure clarté qui tombe des étolies
Corneille-Kiefer
I
La luz
entrecortada
en
los agujeros de la noche.
Ese grito
y su urgencia
sus piedras que se parten como esquirlas de frío
sobre
el estúpido rostro
de la tierra. Y queremos
oír. Pero oímos tan sólo cómo estalla
su mudo
golpear
en la fragua del tiempo.
con sopra il capo il cielo vasto e vuoto sotto i piedi la terra fredda e dura
Camillo Sbarbaro
II
No hallaremos descanso en estas
amapolas
en su desdén blanquísimo
en su danza de Cícladas en torno
de qué centro.
Sobre nosotros
cae
como un rocío indescifrable
la sal
de su veneno.
Y hemos olvidado cómo cerrar los ojos.
Y no sabemos si
es de indulto
o de muerte
esa doble piedad.
III
Hermoso es el palacio de Gorgona
terrible la pautada
la perfecta
sentencia.
Perseo hunde su hoz en el costado azul
de Casiopea
o fulge
la majestad de Orión
suspensa en lo imposible de su caza.
Hay una cicatriz atravesando
el cielo.
IV
(Nana del desengaño)
Pequeña tú
no llores.
Un punzón atraviesa la placenta del mundo
(Altair
Vega Antares sois la sangre
de Dios).
Tú no llores
pequeña.
Una sombra que nace de la sombra
te mece
y la luna te asiste con su pecho blanquísimo.
V
Hoy beben en la charca de mi sangre.
Qué extraña la quietud de las estrellas.