(Traducción de Thiago Medeiros)
EN LA CIUDAD
DE LAS PALMAS
Estamos en diciembre.
La temperatura es de 26 grados Celsius.
Camino entre dragos
y un tránsito excesivo.
¿Dónde van todos?
¿Por qué corren sobre ruedas?
La tierra está cansada
la isla está cubierta de invernaderos
llenos de plátanos
de papayas
de plantas prisioneras
sofocadas por el plástico
que las encierra
que las limita
que les impide
alcanzar las altas copas.
Me siento en un banco de cemento:
¿por qué estoy tan triste
cuando el cielo está tan azul?
Mi corazón postmoderno
bate sobre ruinas.
TENERIFE A LO LEJOS
Parecía que las nubes
habían sido peinadas
con peines de largos dientes
que dejaban
largos surcos en el tocado del mar
A lo lejos
el bulto difuso de la pequeña isla
emergía
sobre una bruma rósea
con su pico nevado
Soñé estar a tu lado:
hablarte
oírte
Pero el volcán está mudo
y todo me aleja de todo.