Los poemas que ofrecemos ahora al lector pertenecen al libro inéditoTiempo volar de Juan Fuentes (Canarias, 1965). Piedra y Cielo prepara la edición de este poemario en la nueva colección de poesía de la revista, de próxima aparición
Elegía
A mi padre
Lo llevan dentro de otro árbol,
a hombros llevan el árbol,
enorme, derribado.
Llueve sobre los hombres que lo cargan,
sobre la caja y sobre
el cristal de la tapa.
Se dice que alguien
bueno murió, si llueve
cuando lo entierran
y luego escampa.
Donde tus ramas,
ya están volando pájaros.
Y ya no llueve sobre tus amigos,
ni sobre sus espaldas.
Vigilia del pintor
Para Luis González
Despertó en plena oscuridad, y tan sólo recordaba un sueño de pleamares luminosas y el reflejo de los cuerpos en las aguas someras.Ninguna sombra se proyectaba ya en el interior, porque el día se había apagado en el umbral de la cueva y todos dormían, inermes. También el fuego de las teas.
Se incorporó y salió al exterior, pero el cielo era muy oscuro y las estrellas ajenas.
A tientas, como lo haría un ciego, preparó con sangre del ciervo y cenizas de la noche, un pigmento espeso de desolación. Y a tientas, sin instrumento interpuesto alguno, comenzó a pintar, interminablemente, con sus dedos que eran los ojos, con sus manos que eran alas.
Entonces, las dos oscuridades, interior y exterior, se hicieron comunicables, trasvasaron sus ámbitos: El cielo de la noche, el cielo de la boca y el techo de la cueva.
Para que amanecieran, cielo, hombre y montaña, totalmente escritos, dibujados.
Por dentro.
Por fuera.
Camino
Para Orlando Moreno
Este repecho duro del camino
sucesión cotidiana de los días,
ensayo reiterado de la vida,
y que tanto fatiga nuestras piernas,
a la vuelta será fácil descenso,
camino que nos lleve
hasta una playa
de arenas negras, luminosas,
que nos devuelva desnudos
—como ligera nube o suave espuma,
al lugar hecho
de cada instante,
al lugar del comienzo,
con mirada primera,
y la intacta memoria
de aire, mareas, luz.
Aquel lugar del comienzo, que espera
los pasos de la vuelta.